Con un 57% nuevos miembros que se identifican como solteros, la que fuera la principal plataforma de citas para personas casadas, Ashley Madison, evoluciona para responder a la creciente demanda global de privacidad en la era posterior a las redes sociales.
Tras dos décadas siendo sinónimo de “citas para casados”, Ashley Madison pasa oficialmente página. La compañía anuncia un cambio fundamental en su modelo de negocio y en su identidad de marca, alejándose del posicionamiento centrado en personas casadas para consolidarse como el destino de referencia en citas discretas. Para marcar esta evolución, la plataforma presenta también su nuevo claim: Donde el Deseo Encuentra la Discreción™.
La nueva dirección refleja la evolución de su base de miembros, junto con un cambio cultural que prioriza la discreción. Los datos internos de registro revelan que, en 2025, más de la mitad (57%) de los nuevos miembros se identificaron como solteros, lo que indica que la propia comunidad ya ha transformado la plataforma en un espacio para quienes valoran la privacidad, independientemente de su estado sentimental.
“En una era en la que las vidas han estado constantemente expuestas al público, la privacidad se ha convertido en el nuevo lujo”, afirma Paul Keable, Chief Strategy Officer de Ashley Madison. “Ofrecemos discreción ética a sus millones de miembros. Ya sean solteros, separados, divorciados o no monógamos, la comunidad está unida por el deseo de mantener su vida privada exactamente como eso: privada”.
Un giro hacia la privacidad
Este cambio interno refleja un agotamiento cultural más amplio frente a la era de las redes sociales. Según un estudio de YouGov encargado por Ashley Madison, existe una tendencia creciente entre la población general española a valorar la discreción tras veinte años de vida pública y cuidadosamente proyectada en internet. A medida que la era de la sobreexposición alcanza su límite, Ashley Madison se posiciona como la alternativa a la “pecera digital” para quienes buscan citas discretas.
El uso constante de funciones como el deslizamiento en pantalla (26%), la presión por mantener un perfil público cuidadosamente construido (22%) y la revelación excesiva de información personal demasiado pronto (26%) están contribuyendo a una creciente fatiga respecto a las aplicaciones de citas entre los adultos. Los nuevos datos en España muestran que:
•El 30% los usuarios de aplicaciones de citas afirma que la preocupación por capturas de pantalla o porque su información sea compartida ha contribuido a esta fatiga.
•El 28% señala lo mismo respecto a la recepción de atención o mensajes no deseados en plataformas de citas.
•Este cambio también se refleja en la manera en que las personas gestionan su presencia online en general, con un movimiento significativo alejándose de comportamientos centrados en lo público:
•El 47% los adultos afirma que intenta activamente mantener la mayoría de los aspectos de su vida en privado en internet.
•Solo el 7% se siente cómodo compartiendo públicamente la mayoría de los aspectos de su vida.
•El 39% asegura que se está volviendo más selectivo respecto a lo que comparte online.
Así, en un entorno donde cada vez se comparte menos y de forma más selectiva, la discreción se afianza como la puerta de entrada a conexiones más intencionales, ofreciendo la confianza y el control necesarios para explorar relaciones en los propios términos de cada persona.
La pregunta es si cada persona es realmente discreta.


